El acuerdo busca convertir operaciones electrónicas en historial para ampliar crédito a pequeños negocios, pero enfrenta costos, desconfianza y fraude.
México Paga Digital busca reducir la dependencia del efectivo y aprovechar cada operación electrónica para ampliar el acceso al crédito, mejorar la productividad y facilitar la formalización de pequeños negocios.
La iniciativa fue anunciada en mayo de 2026 por la Asociación de Bancos de México (ABM). Plantea reunir a instituciones financieras, empresas afiliadas al Consejo Coordinador Empresarial, fintech, redes de pago y autoridades.
Sin embargo, el acuerdo todavía debe traducirse en compromisos, incentivos, reglas comunes y metas verificables. Su éxito no dependerá únicamente de instalar más terminales o abrir cuentas, sino de conseguir que pagar digitalmente resulte sencillo, económico y confiable.
México Paga Digital parte de una brecha
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 muestra que 76.5% de las personas de 18 a 70 años cuenta con al menos un producto financiero formal.
Ese indicador incluye cuentas de ahorro, créditos, seguros y cuentas para el retiro. Por ello, no significa que ocho de cada diez mexicanos tengan una cuenta disponible para pagar o recibir transferencias.
La misma encuesta revela que el efectivo continúa dominando las compras cotidianas. En operaciones de 500 pesos o menos, 85.2% de la población lo utiliza de manera frecuente. En compras superiores a esa cantidad, el porcentaje alcanza 73.5%.
ACI Worldwide calcula, con una metodología distinta, que 80% de las operaciones mexicanas todavía se realiza mediante instrumentos basados en papel, principalmente efectivo. El dato coincide con el diagnóstico de la ABM, aunque no debe confundirse con la medición de hábitos de compra del INEGI.
Las tarjetas siguen creciendo
La persistencia del efectivo convive con una expansión acelerada de los medios electrónicos. Durante 2025 se procesaron 11,261 millones de pagos con tarjetas de crédito y débito, 14% más que un año antes, según estadísticas del Banco de México.
El monto alcanzó 6.44 billones de pesos, cifra 11% superior a la registrada durante 2024.
La tarjeta también ha dejado de funcionar exclusivamente como un plástico. Actualmente puede integrarse como credencial digital en teléfonos, relojes, aplicaciones, billeteras y plataformas de comercio electrónico.
Los pagos sin contacto también avanzan, aunque las cifras disponibles deben interpretarse con precisión. Visa reportó que 30% de las operaciones procesadas en México con sus propias credenciales ya utiliza esta tecnología. El porcentaje no representa necesariamente al conjunto de todas las redes.
“México ya cuenta con redes de tarjetas, pagos móviles y un sistema de pagos en tiempo real con la escala suficiente para acelerar la digitalización. La siguiente etapa consiste en conectarlos, hacerlos accesibles para más comercios y ofrecer al consumidor la libertad de elegir cómo pagar, sin sacrificar seguridad ni velocidad”, señaló Alberto Olivares, vicepresidente de ACI Worldwide para Hispanoamérica.
SPEI tiene escala, pero falta uso cotidiano
México opera el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) desde 2004. A esa infraestructura se sumaron CoDi, que permite cobrar mediante códigos QR, y Dimo, que facilita transferencias utilizando un número celular.
La capacidad técnica, sin embargo, no se ha convertido en una experiencia uniforme. CoDi y Dimo todavía tienen una presencia limitada en mercados, pequeños comercios, transporte, servicios personales y otras actividades donde predomina el efectivo.
ACI estima que los pagos en tiempo real representaron 8.3% de las operaciones realizadas en México durante 2023. La empresa calcula que su participación podría llegar a 12.9% en 2028.
El problema no radica únicamente en la disponibilidad de la infraestructura. También intervienen la dificultad para registrar beneficiarios, las diferencias entre aplicaciones bancarias, la falta de aceptación en comercios y el temor a fraudes o errores difíciles de reclamar.
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Beneficios económicos son estimaciones
Un estudio encargado por ACI Worldwide al Centre for Economics and Business Research estimó que los pagos en tiempo real generaron beneficios netos por 7,795 millones de dólares para empresas y consumidores mexicanos durante 2023.
El cálculo considera factores como la reducción de tiempos de espera, mayor disponibilidad del dinero, menores costos de procesamiento y disminución del traslado y manejo de efectivo.
Esos beneficios habrían respaldado una actividad económica equivalente a 10,286 millones de dólares, alrededor de 0.71% del PIB formal mexicano. Para 2028, la consultora proyecta una contribución de 12,798 millones de dólares, equivalente a 0.79% del PIB.
El estudio compara esa producción con la actividad anual de 467,131 trabajadores. Esto no significa que los pagos digitales crearán directamente esa cantidad de empleos, sino que se trata de una equivalencia utilizada para dimensionar el impacto económico calculado.
El pequeño comercio será decisivo
Para una micro, pequeña o mediana empresa, recibir el dinero de forma inmediata puede mejorar la liquidez, facilitar el pago a proveedores y reducir la necesidad de solicitar préstamos de corto plazo.
Además, las operaciones digitales pueden construir un historial de ventas y cobros que ayude a una institución financiera a evaluar una solicitud de crédito.
México Paga Digital contempla incorporar “empresas ancla”: grandes compañías que identificarían a proveedores y distribuidores con relaciones comerciales estables para acercarlos a la banca.
El mecanismo puede ampliar el financiamiento, pero requerirá consentimiento para utilizar los datos, criterios transparentes de evaluación y alternativas para los negocios que no formen parte de una gran cadena productiva.
También tendrá que resolver el costo de aceptar pagos. Una pequeña tienda difícilmente abandonará el efectivo si las comisiones, rentas de terminales, plazos de liquidación o requisitos administrativos absorben una parte importante de sus ingresos.
Tarjetas y transferencias pueden coexistir
La digitalización no obliga a elegir una sola tecnología. Las tarjetas ofrecen aceptación extendida, crédito y mecanismos de protección al consumidor. Los pagos en tiempo real aportan disponibilidad permanente y liquidación inmediata.
A escala mundial, las operaciones con tarjeta alcanzaron 776,000 millones durante 2024 y podrían llegar a 1.1 billones anuales en 2029. Al mismo tiempo, los pagos instantáneos sumaron 266,200 millones de transacciones en 2023 y mantienen una tendencia ascendente.
La oportunidad consiste en permitir que tarjetas, transferencias, códigos QR y billeteras funcionen dentro de un ecosistema interoperable. Así, consumidores y comercios podrían cambiar de método cuando una red falle o resulte inconveniente.
Para ACI, la orquestación de pagos puede cumplir esa función. Esta capa tecnológica permite administrar diferentes alternativas, dirigir cada operación hacia una ruta disponible y aplicar controles compartidos contra el fraude.
“La digitalización no debe significar trasladar la fragmentación del efectivo al entorno tecnológico. México necesita un ecosistema conectado, en el que bancos, fintech y comercios puedan tomar decisiones en tiempo real y compartir inteligencia sin perder el control de sus operaciones”, explicó Olivares.
Preguntas frecuentes sobre México Paga Digital
¿Qué es México Paga Digital?
Es una iniciativa anunciada por la Asociación de Bancos de México para acelerar la aceptación de pagos electrónicos, generar historiales transaccionales y facilitar crédito a personas y pequeñas empresas.
¿Quiénes participarían en la iniciativa?
La propuesta contempla la participación de bancos, empresas agrupadas en el Consejo Coordinador Empresarial, fintech, redes de pago, empresas ancla y autoridades federales, estatales y municipales.
¿México dejará de utilizar efectivo?
No. El objetivo es reducir su uso y ampliar las alternativas. El efectivo continuará siendo necesario para personas y comunidades sin acceso suficiente a cuentas, dispositivos, conectividad o infraestructura financiera.
¿Cuál es la diferencia entre SPEI, CoDi y Dimo?
SPEI es la infraestructura que procesa transferencias entre instituciones. CoDi permite generar solicitudes de cobro mediante códigos QR, mientras que Dimo facilita transferencias utilizando el número celular del beneficiario.
¿Cómo puede beneficiar a los pequeños negocios?
Los cobros inmediatos pueden mejorar la liquidez y generar información sobre ventas. Ese historial podría ayudar a los bancos a evaluar solicitudes de financiamiento de negocios sin antecedentes crediticios amplios.
¿Cuáles son los principales riesgos?
Fraudes, suplantación de identidad, sitios falsos, transferencias autorizadas mediante engaño, fallas de conectividad, costos elevados y exclusión de personas con pocas habilidades digitales.
El Mundial dejó una prueba de escala
La Copa Mundial de la FIFA 2026 sirvió como prueba para la infraestructura mexicana de pagos, particularmente en movilidad, turismo, comercios y servicios con alta demanda.
Antes del torneo, todas las estaciones del Metro y Metrobús de la Ciudad de México quedaron habilitadas para aceptar tarjetas internacionales. Durante las primeras pruebas se registraron operaciones con credenciales Visa emitidas en 78 países.
La experiencia mostró que una compra no depende únicamente de la terminal que utiliza el consumidor. En cada transacción participan redes de telecomunicaciones, bancos, adquirentes, procesadores, sistemas de autenticación y plataformas contra el fraude.
México Paga Digital necesitará capacidad para resistir aumentos súbitos de operaciones, interrupciones de telecomunicaciones y ataques informáticos sin dejar a consumidores o comercios sin alternativas.
Confianza y protección contra fraudes
Reducir el efectivo también implica preparar a la población para identificar sitios falsos, proteger contraseñas, revisar movimientos, desconocer cargos y presentar reclamaciones.
La educación financiera deberá explicar, además, que una transferencia inmediata puede ser difícil de recuperar cuando el propio usuario autoriza el envío a un defraudador.
La expansión digital tampoco debe excluir a personas sin teléfono inteligente, conexión estable, documentación completa o habilidades tecnológicas. El efectivo continuará siendo necesario mientras existan comunidades sin acceso adecuado a la infraestructura financiera.
México Paga Digital será relevante si logra conectar tres objetivos que hasta ahora avanzaron a distinta velocidad: inclusión financiera, modernización de los pagos y crecimiento de las pequeñas empresas. La reducción de billetes y monedas será una consecuencia; la verdadera prueba estará en cuántas personas pueden cobrar, pagar y mover dinero con seguridad, costos razonables y libertad para elegir.
