Sheinbaum utiliza cifras de la CEPAL y la OCDE para hablar de prosperidad compartida, mientras deja fuera indicadores que muestran una realidad menos favorable.
«Aunque la derechanguiza se rasgue sus calzonzotes y se desgañite vomitando que no hay crecimiento, aquí está la OCDE para arruinarles su fiestecita…». Así comienza uno de los mensajes con los que algunos simpatizantes del Gobierno comparten en redes sociales una gráfica sobre la reducción de la pobreza en México. Entre insultos a los críticos y elogios al llamado Humanismo Mexicano, presentan las estadísticas de la CEPAL y la OCDE como prueba de que el país vive una etapa de prosperidad compartida.
La gráfica que circula en redes sociales es oficial y utiliza datos reales, pero ofrece una visión parcial de la situación económica del país. Durante su conferencia del 15 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que México contribuyó con el 60% de la reducción de la pobreza en América Latina durante 2024, según la CEPAL, y que ocupó el séptimo lugar en crecimiento entre los países de la OCDE durante el segundo trimestre de 2026. Aunque las cifras son correctas, la presentación deja fuera tanto la disminución de la pobreza registrada antes de 2018 como el débil crecimiento económico de los últimos años, datos que ofrecen un panorama menos favorable que el difundido por el Gobierno.
Antes de Morena la pobreza ya disminuía
La gráfica de la CEPAL muestra que la pobreza monetaria pasó de 45.2% de la población en 2014 a 22.5% en 2024. Sin embargo, el punto de partida elegido para destacar los resultados corresponde al porcentaje más alto de toda la serie presentada, que comienza en 2006, cuando la pobreza afectaba al 37.3% de los mexicanos.
Durante los últimos cuatro años del gobierno de Enrique Peña Nieto, entre 2014 y 2018, la pobreza disminuyó de 45.2% a 35.5%, una reducción de 9.7 puntos porcentuales. En los seis años siguientes, bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador, bajó otros 13 puntos, hasta llegar a 22.5%, aunque durante ese periodo también registró un aumento por la pandemia.
La reducción es considerable y los resultados de ambos periodos forman parte de la misma estadística oficial. No obstante, el discurso gubernamental atribuye los avances al modelo económico iniciado en 2018, aunque la tendencia descendente comenzó varios años antes.
Algo semejante ocurre con el anuncio de que México aportó el 60% de la reducción de la pobreza en América Latina. La CEPAL confirma esa contribución, pero se refiere exclusivamente a la disminución regional registrada durante 2024, cuando Brasil aportó otro 30%. El porcentaje no representa la participación mexicana en toda la reducción acumulada durante la última década, como podría interpretarse al verlo junto a una gráfica que abarca diez años.
Un buen trimestre frente a una economía débil
El crecimiento económico también aparece entre los resultados que presume la presidenta. México avanzó 1.4% durante el segundo trimestre de 2026, lo que permitió colocarlo en el séptimo lugar entre los integrantes de la OCDE. El resultado fue favorable, aunque llegó después de que la economía se contrajera 0.3% durante los primeros tres meses del año.
El panorama cambia cuando se revisan periodos más amplios. Durante todo 2025, la economía mexicana apenas creció 0.8%, según el INEGI, mientras que la OCDE prevé un crecimiento de 1.5% para 2026 y de 1.8% para 2027. Son avances modestos frente a la imagen de dinamismo económico que proyectan las cifras trimestrales seleccionadas por el Gobierno.
La propia OCDE ha advertido sobre los problemas de productividad e informalidad laboral que México arrastra desde hace años. Alrededor del 55% de los trabajadores permanece en la informalidad, una situación que limita sus posibilidades de acceder a prestaciones, pensiones y servicios de salud vinculados al empleo formal.
Millones de mexicanos fuera de la prosperidad compartida

Las estadísticas del INEGI también confirman que hubo una importante reducción de la pobreza multidimensional, que considera tanto los ingresos como las carencias sociales. Entre 2018 y 2024, el número de mexicanos en esa condición pasó de 51.9 a 38.5 millones, una disminución de 13.4 millones de personas.
Los aumentos al salario mínimo y los programas sociales contribuyeron a mejorar los ingresos de numerosas familias, pero otros indicadores muestran problemas que no aparecen en las gráficas utilizadas para celebrar los resultados económicos.
En 2018, cuando comenzó el gobierno de López Obrador, 20.1 millones de mexicanos tenían carencia de acceso a servicios de salud, equivalentes al 16.2% de la población. Para 2024, la cifra había aumentado a 44.5 millones, es decir, el 34.2% de los habitantes. Aunque hubo una mejoría respecto de 2022, la proporción seguía siendo más del doble de la registrada seis años antes.
La situación de la seguridad social tampoco corresponde a la imagen de bienestar generalizado. En 2024, el INEGI contabilizó a 62.7 millones de mexicanos, equivalentes al 48.2% de la población, que carecían de acceso a esa protección. Aunque el porcentaje disminuyó respecto de 2018, todavía abarcaba a casi la mitad del país.
Los indicadores de salud y seguridad social corresponden a carencias definidas por la metodología oficial y no significan que todas esas personas hayan dejado de recibir cualquier atención médica. Sin embargo, muestran la distancia que todavía existe entre tener mayores ingresos y contar con una protección social suficiente.
La disminución de la pobreza y la mejoría salarial son resultados que pueden comprobarse en las estadísticas oficiales. También lo son el escaso crecimiento económico, la elevada informalidad laboral y el deterioro del acceso a servicios de salud respecto de 2018. Todos forman parte del balance del país, aunque no reciban la misma atención en las presentaciones gubernamentales.
Así, mientras los mensajes que circulan en redes convierten una gráfica de la CEPAL en motivo de celebración y ataques contra los críticos, los datos del propio Gobierno y de los organismos internacionales muestran que la prosperidad compartida todavía está lejos de ser una realidad para millones de mexicanos.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Son falsas las cifras de pobreza del Gobierno?
No. La CEPAL confirma la reducción de la pobreza monetaria. La controversia está en presentar esos resultados sin otros indicadores que también describen la situación económica y social del país.
¿La pobreza comenzó a disminuir con Morena?
No. Según la serie de CEPAL presentada por el propio Gobierno, entre 2014 y 2018 bajó de 45.2% a 35.5%. Después continuó disminuyendo hasta llegar a 22.5% en 2024.
¿Cuánto crecerá México en 2026?
La OCDE estimó en septiembre de 2026 que la economía mexicana crecerá 1.5% durante el año. El crecimiento de 1.4% difundido por el Gobierno corresponde únicamente al segundo trimestre.
