México lleva cinco años con alrededor de 20,000 o más carpetas anuales por este delito. En la Ciudad de México se cuadruplicaron las violaciones tumultuarias.
Mientras el gobierno presuma una disminución en las cifras delincuenciales, la violación en México se mantiene muy por encima de los niveles registrados hace una década. En la Ciudad de México el contraste resulta particularmente visible: Mientras la jefa de gobierno presume que los delitos de alto impacto han caído más de 60% frente a 2019, las investigaciones por violación han crecido escandalosamente.
Más de 20,000 casos cada año
En 2015 se abrieron en México 12,619 carpetas de investigación por violación simple y equiparada. Para 2019 eran 17,342 y en 2021 rebasaron por primera vez las 20,000, con 21,189.
El máximo se alcanzó en 2022. Los registros oficiales contabilizaron 23,101 investigaciones, 83% más que en 2015. Después comenzó un descenso, pero no suficiente para regresar a los niveles anteriores: hubo 22,731 casos en 2023, 21,473 en 2024 y 20,281 en 2025.
Los primeros datos de 2026 mantienen el problema en una escala elevada. Entre enero y mayo se contabilizaron 8,253 carpetas por violación simple y equiparada en el país. La cifra representa una reducción de 5.2% frente a las 8,708 del mismo periodo de 2025, pero equivale todavía a unas 55 investigaciones cada día.
Por número de casos, el Estado de México encabezó el registro de los primeros cinco meses de 2026, con 1,125 carpetas; le siguieron Ciudad de México, con 944; Nuevo León, 551; Chihuahua, 521, y Guanajuato, 464.
Por cada 100,000 habitantes, las mayores tasas durante ese periodo correspondieron a Chihuahua, con 12.75; Hidalgo, 11.49; Campeche, 10.91; Querétaro, 10.59; Baja California Sur, 10.31, y Ciudad de México, también con 10.31.

CDMX: una tendencia diferente
La evolución capitalina resulta relevante porque ocurre mientras el gobierno de la ciudad reporta una reducción pronunciada de otros delitos.
En julio de 2026, las autoridades informaron que los delitos de alto impacto habían disminuido 63% respecto de 2019. En el primer semestre habían reportado una caída de 64%.
La violación presenta otro comportamiento.
Entre 2019 y 2024 se iniciaron 12,904 carpetas por violación simple y equiparada en la Ciudad de México: 5,954 correspondieron a violación simple y 6,950 a equiparada, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) recopilados en un análisis publicado por Reporte Índigo. En 2024 se contabilizaron 2,523 investigaciones por violación en la capital.
La Fiscalía capitalina muestra que las modalidades tampoco evolucionan de la misma manera. La violación simple registró 951 carpetas en 2021, 816 en 2022, 728 en 2023 y 773 en 2024. La violación equiparada, en cambio, creció durante parte de ese periodo y alcanzó 734 investigaciones en 2023.
En el primer trimestre de 2026 se registraron 197 casos de violación simple, frente a 192 un año antes, mientras la equiparada pasó de 363 a 368. En ambos casos hubo un aumento, aunque pequeño: 2.6 y 1.4%, respectivamente.
La modalidad que se cuadruplicó
Existe, sin embargo, una modalidad cuyo crecimiento es mucho mayor: la violación tumultuaria.
En 2018 la Ciudad de México registró 22 víctimas. En 2023 fueron 108, casi cinco veces más. Para 2025 se contabilizaron 72 casos y durante los primeros cinco meses de 2026 se habían abierto 26 expedientes. Algo imperdonable en una ciudad que se ufana de ser feminista.
Las denuncias muestran sólo una parte
Las carpetas de investigación tampoco equivalen al número de violaciones ocurridas. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) estimó para 2024 una tasa de 279 violaciones sexuales por cada 100,000 mujeres mayores de 18 años. En conjunto, los delitos sexuales alcanzaron 4,160 por cada 100,000 mujeres, frente a 546 entre los hombres.
La diferencia entre encuestas de victimización y registros ministeriales importa porque numerosos delitos nunca llegan a conocimiento de una fiscalía. En 2024, 93.2% de todos los delitos estimados por la ENVIPE no se denunció o no derivó en una carpeta de investigación. Aunque el porcentaje corresponde al conjunto de delitos y no puede trasladarse automáticamente a la violación, permite entender las limitaciones de utilizar únicamente denuncias para medir la delincuencia.
Una baja que no alcanza a todos
México registra actualmente menos investigaciones por violación que en el máximo de 2022. Eso constituye una reducción real en los registros oficiales. Pero la perspectiva cambia cuando el punto de comparación se extiende una década.
Las 20,281 carpetas de 2025 todavía fueron 61% más que las 12,619 registradas en 2015. Y desde 2021 el país ha permanecido alrededor o por encima de 20,000 investigaciones anuales.
La Ciudad de México muestra con mayor claridad esa diferencia entre indicadores. Puede registrar una reducción superior a 60% en delitos de alto impacto respecto de 2019 y, al mismo tiempo, mantener cientos de investigaciones por violación cada año y ocupar en 2026 uno de los primeros lugares nacionales tanto por número de carpetas como por tasa poblacional.
Los registros de la violación en México muestran una caída respecto del máximo reciente, pero también un nivel considerablemente superior al de hace una década y un problema cuya dimensión real rebasa las denuncias presentadas ante las fiscalías.
