La IA ya habla en el Congreso

Un estudio revela que la inteligencia artificial dejó huella medible en más de 13,000 discursos legislativos en México.

La inteligencia artificial ya no es un fenómeno externo al poder político: ahora forma parte de su narrativa. Un estudio encabezado por Sergio Bárcena, profesor-investigador del Tecnológico de Monterrey y fundador de Buró Parlamentario, demuestra que la IA generativa ha dejado marcas detectables en los discursos del Congreso mexicano.

La investigación no se basó en percepciones ni en casos aislados. Construyó un corpus discursivo controlado: primero generó guiones con modelos de IA mediante prompts estandarizados para identificar patrones lingüísticos característicos; después comparó esos rasgos con intervenciones reales del Diario de los Debates de la Cámara de Diputados entre 2021 y 2025.

Tras depurar piezas protocolarias y discursos breves, el universo quedó en más de 13,000 intervenciones analizadas.

Punto de quiebre: septiembre de 2024

Para evitar interpretaciones arbitrarias, el estudio utilizó modelos de tendencia segmentada y pruebas estadísticas de robustez. El resultado fue claro: alrededor de septiembre de 2024 se registró un cambio significativo en el estilo lingüístico de los legisladores federales.

A partir de ese momento, los patrones compatibles con redacción asistida por IA aumentaron entre 60% y 70% respecto al periodo previo.

El fenómeno no se limitó a una sola cámara. Los resultados se replicaron tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.

“La inteligencia artificial está remodelando la representación política. Ha cambiado cómo se construyen los discursos y se toman las decisiones parlamentarias, lo que obliga a profesionalizar su uso con capacitación y estándares de responsabilidad”, sostuvo Sergio Bárcena.

Diferencias por partido, edad y nivel educativo

El análisis reveló que el uso no es homogéneo entre fuerzas políticas. Las intervenciones con mayor proporción de rasgos compatibles con IA aparecen con mayor intensidad en el PVEM, seguidos por Morena, PRI, PT, PAN y Movimiento Ciudadano.

También emergen patrones demográficos. Legisladores con niveles educativos medio y técnico presentan tasas más altas de uso, mientras que la propensión disminuye entre quienes cuentan con estudios de posgrado. A nivel generacional, los representantes más jóvenes muestran mayor incorporación de herramientas generativas; la tendencia baja conforme aumenta la edad.

El estudio aclara que estos hallazgos no implican que los discursos sean redactados completamente por máquinas ni que exista sustitución de autoría política. Sí confirman, en cambio, un aumento medible del apoyo algorítmico en la estructuración argumentativa.

“La inteligencia artificial ya forma parte del trabajo legislativo. El reto no es su prohibición, sino su uso con criterios de transparencia, responsabilidad y trazabilidad”, puntualizó Bárcena.

Regulación, transparencia y nueva rendición de cuentas

Desde el Senado, Rolando Zapata Bello subrayó la relevancia institucional del hallazgo. En su calidad de presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial, advirtió que prohibiciones improvisadas podrían empujar el uso hacia la opacidad. El desafío, dijo, consiste en fijar marcos claros que reconozcan fortalezas y limitaciones de la tecnología.

La presentación del estudio se realizó durante la toma de protesta del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Internet A.C. (AIMX) para el periodo 2026, encabezado por Lina Elizabeth Rodríguez.

Rodríguez sostuvo que la IA ya está integrada de facto en la comunicación política y que el debate debe centrarse en reglas claras que garanticen ética y responsabilidad. En la misma línea, Julio Vega, director general de la Asociación, celebró que el país cuente con una comisión especializada en IA dentro del Senado.

Nueva mediación entre ciudadanos y representantes

El hallazgo abre una discusión más amplia: si la IA introduce una capa adicional de mediación en la comunicación política, ¿cómo se garantiza la autenticidad del discurso público? ¿Debe transparentarse el uso de herramientas generativas? ¿Se requieren estándares formales de trazabilidad?

México se encuentra en un momento de transformación digital acelerada, con nuevos partidos políticos y una creciente digitalización del debate público. El estudio del Tecnológico de Monterrey aporta evidencia empírica a una conversación que apenas comienza: la inteligencia artificial ya forma parte del lenguaje parlamentario.

Y esa realidad obliga a repensar la representación política en la era algorítmica.