Mexicanos ganan mundial con IA agrícola

Estudiantes mexicanos prueban un robot con inteligencia artificial para detectar plagas en un invernadero de tomates.

Tres estudiantes de la IBERO crearon un robot que detecta plagas, enfermedades y madurez de tomates dentro de invernaderos.

Tres estudiantes mexicanos de la Universidad Iberoamericana obtuvieron el primer lugar en una competencia internacional celebrada en Shenzhen, China, con un robot dotado de inteligencia artificial que ayuda a detectar plagas y enfermedades en cultivos de tomate.

Elliot Romero Calderón, Adán López y Orlando Camacho, estudiantes de cuarto semestre de Ingeniería en Mecatrónica y Sistemas Ciberfísicos, integran el equipo Jada Robotics. Su proyecto, denominado Plague-Bot VR, combina robótica, visión por computadora, inteligencia artificial y realidad virtual para vigilar invernaderos y alertar sobre posibles riesgos para las cosechas.

La Universidad Iberoamericana informó que los jóvenes obtuvieron el primer lugar mundial en la competencia de innovación organizada por Huawei, tras enfrentarse a representantes de 33 países y alrededor de 150 participantes. La final se desarrolló en Shenzhen, sede de la empresa tecnológica china.

Mexicanos ganan mundial con tecnología útil

El triunfo no se sustentó sólo en una propuesta teórica. Los estudiantes presentaron un prototipo funcional capaz de desplazarse entre las hileras de un invernadero, captar imágenes de las plantas y analizarlas para localizar señales de plagas, enfermedades, estrés por calor o frutos próximos a la cosecha.

El sistema funciona como una plataforma de telepresencia. El robot recorre el cultivo equipado con cámaras y sensores, mientras el productor o especialista puede observar la información desde un entorno de realidad virtual. De esta manera, una persona puede supervisar diferentes zonas sin recorrer físicamente toda la instalación.

La inteligencia artificial procesa las imágenes para identificar anomalías y emitir alertas. Sin embargo, el proyecto mantiene al especialista como responsable de confirmar el diagnóstico y decidir las medidas necesarias. El objetivo no consiste en sustituir al trabajador agrícola, sino en dirigir su atención hacia las zonas donde existe un posible problema.

💻 Visita YoUsuarioFinal 📱

🇲🇽 Conoce más en SuperMexicanos 🎬

Robot nacido en Oaxaca

La idea tomó forma después de que los estudiantes visitaron un invernadero de tomate en Oaxaca y conversaron con un productor que acumulaba más de 30 años de experiencia en el campo.

Inicialmente pensaron en construir una máquina para combatir plagas. El trabajo directo con el productor les mostró que el problema más urgente aparecía antes: detectar oportunamente una infestación o una enfermedad, cuando aún puede controlarse y antes de que ocasione pérdidas mayores.

A partir de esa experiencia, transformaron la propuesta en un sistema de vigilancia continua. Mientras una inspección humana cubre una parte limitada del invernadero durante una jornada, el robot puede recorrerlo varias horas, registrar imágenes, comparar plantas y enviar alertas en tiempo real.

El proyecto incorpora procesamiento en el propio dispositivo, conocido como edge computing. Esta característica permite analizar las imágenes sin depender en todo momento de una conexión remota. De acuerdo con sus creadores, el acelerador de inteligencia artificial puede procesar alrededor de 80 imágenes por segundo.

Detecta plagas y frutos maduros

Plague-Bot VR puede reconocer señales asociadas con la mosca blanca, enfermedades vegetales, estrés provocado por altas temperaturas y diferentes niveles de maduración del tomate.

Esta última capacidad amplía su utilidad. Además de advertir sobre amenazas para las plantas, la plataforma podría ayudar a programar la cosecha, identificar las zonas con más frutos maduros y organizar mejor las jornadas de trabajo.

La información recopilada también permite construir un historial del invernadero. Con suficientes registros, los productores podrían comparar zonas, observar la evolución de una enfermedad y determinar si las medidas aplicadas ofrecen resultados.

No obstante, la precisión del sistema deberá comprobarse mediante pruebas más amplias en condiciones reales. La iluminación, el polvo, la humedad, las variedades del cultivo y el estado de las hojas pueden influir en el reconocimiento visual. El primer lugar valida la propuesta tecnológica, pero no sustituye las evaluaciones necesarias antes de comercializarla.

Ingeniería mexicana por especialidades

Cada estudiante asumió una parte específica del desarrollo. Orlando Camacho encabezó la programación, el software del robot y la interfaz de realidad virtual. Adán López trabajó en la inteligencia artificial y el procesamiento de datos mediante herramientas de Huawei. Elliot Romero Calderón desarrolló la estructura mecánica, la electrónica y la integración física del prototipo.

Los profesores Joel Arango, Antonio Cardeña y Guillermo Gómez, del Departamento de Estudios en Ingeniería para la Innovación de la IBERO, asesoraron al equipo durante las distintas etapas del concurso.

La coordinación resultó determinante porque el proyecto necesitaba integrar movilidad, cámaras, comunicación, análisis de imágenes, programación y visualización inmersiva. Una falla en cualquiera de esos componentes habría impedido demostrar el funcionamiento integral del robot.

Competencia con alcance global

La Huawei ICT Competition es una competencia internacional dirigida a estudiantes y docentes de instituciones de educación superior. Su décima edición reunió a más de 220,000 participantes de más de 2,000 instituciones procedentes de más de 100 países y regiones. Tras las fases nacionales y regionales, 177 equipos de 49 países y regiones llegaron a la final global.

El certamen incluye competencias de práctica, programación e innovación. En esta última, los participantes deben aplicar inteligencia artificial y otras tecnologías digitales a problemas cotidianos, además de demostrar el valor social y comercial de su solución.

La final exige presentar el proyecto ante un jurado, responder preguntas y demostrar su funcionamiento. Por ello, Jada Robotics llegó a China con un prototipo operativo y una propuesta construida a partir de una necesidad observada directamente en el campo mexicano.

Del reconocimiento al invernadero

Después del triunfo, el equipo pretende perfeccionar el robot, ampliar las pruebas en campo y analizar las posibilidades de convertirlo en un producto disponible para agricultores.

Los estudiantes estiman que una unidad podría costar entre 80,000 y 90,000 pesos, aunque esa cifra corresponde a un prototipo y podría modificarse conforme cambien los componentes, la escala de fabricación y las funciones incorporadas.

Su desafío será convertir una demostración universitaria en una herramienta resistente, sencilla y económicamente viable. Un equipo agrícola debe soportar humedad, calor, polvo, golpes y largas jornadas de operación. También necesita mantenimiento, capacitación y asistencia técnica.

El logro de Elliot Romero Calderón, Adán López y Orlando Camacho muestra el potencial de la ingeniería universitaria mexicana cuando combina aprendizaje técnico, trabajo multidisciplinario y contacto con problemas concretos.

Los mexicanos ganan un mundial con IA agrícola, pero la prueba decisiva comenzará fuera del concurso: lograr que Plague-Bot VR pueda ayudar a los productores a detectar riesgos, proteger sus cultivos y tomar mejores decisiones dentro de un invernadero.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Plague-Bot VR?

Es un robot agrícola desarrollado por estudiantes de la Universidad Iberoamericana que utiliza inteligencia artificial, visión por computadora y realidad virtual para detectar plagas, enfermedades y el grado de madurez de tomates en invernaderos.

¿Quiénes desarrollaron el robot?

El proyecto fue creado por Elliot Romero Calderón, Adán López y Orlando Camacho, estudiantes de Ingeniería en Mecatrónica y Sistemas Ciberfísicos de la Universidad Iberoamericana.

¿Qué logró el equipo en China?

Obtuvieron el primer lugar mundial en la categoría de Innovación de la Huawei ICT Competition 2025-2026, celebrada en Shenzhen.

¿Para qué sirve este robot?

Ayuda a detectar oportunamente plagas, enfermedades y frutos maduros para que los productores puedan tomar decisiones antes de que los daños afecten la cosecha.