Desde hoy, los nuevos solicitantes ya no podrán elegir salarios de hasta 25 UMA; quienes ya cotizan conservan sus aportaciones, pero hay dudas sobre renovaciones.
Desde este jueves 22 de octubre, quienes soliciten incorporarse a la Modalidad 40 del IMSS enfrentarán una restricción que puede modificar sus planes de jubilación. El Instituto Mexicano del Seguro Social limitó el salario de cotización al último registrado antes de dejar el empleo formal, con posibilidad de aumentarlo hasta una Unidad de Medida y Actualización (UMA) adicional, pese a que la legislación vigente permite elegir un salario superior.
La medida forma parte del acuerdo ACDO.AS2.HCT.101026/302.P.DG, aprobado por el Consejo Técnico el 10 de octubre y publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 21. Hasta ahora, los trabajadores podían incorporarse con un salario más alto, incluso alcanzar el límite general de 25 UMA, una estrategia utilizada principalmente por quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997 y pueden pensionarse bajo la Ley de 1973.
Cuánto cambia la Modalidad 40 del IMSS
La diferencia puede ser considerable. Una persona que terminó su último empleo con un salario base de cotización de $500 diarios podía elegir uno de hasta $2,932.75, equivalente a 25 UMA de 2026. Con las nuevas disposiciones, su límite será de $617.31 diarios. Estos montos corresponden al salario utilizado para calcular las aportaciones, no al dinero que recibirá mensualmente como pensión.
Para quienes pertenecen al régimen de 1973, el cálculo pensionario considera las últimas 250 semanas cotizadas, además de la edad de retiro y las semanas acumuladas. Elevar el salario durante los años previos a jubilarse podía mejorar el promedio utilizado en ese cálculo. Con el nuevo límite, quienes dejaron un empleo de ingresos bajos o medios tendrán menos posibilidades de incrementar su futura pensión mediante esta vía.
El acuerdo también elimina las nuevas incorporaciones con efectos retroactivos. Anteriormente, los trabajadores podían solicitar que su aseguramiento comenzara desde una fecha anterior, después de su baja laboral, pagando las cuotas correspondientes. Ahora, el IMSS reconocerá las nuevas altas exclusivamente desde el día de la solicitud.
Además, ordenó que las inscripciones se efectúen únicamente por medios digitales. Sin embargo, la página oficial del trámite IMSS-02-007 todavía presenta la posibilidad de acudir a ventanilla, elegir salarios de hasta 25 UMA y contratar periodos anteriores, información que no coincide con las restricciones publicadas el 21 de octubre.
La mayoría buscaba cotizar con salarios altos
La Auditoría Superior de la Federación documentó que, durante 2024, el IMSS registró 89,486 nuevas incorporaciones a la Modalidad 40. De ellas, 57,398, equivalentes al 64.1%, eligieron salarios diarios de entre $2,171.40 y $2,714.30, el rango más alto analizado.
La auditoría encontró que el salario seleccionado por los nuevos inscritos fue, en promedio, cinco veces mayor que el último registrado durante su empleo formal. El monto elegido con mayor frecuencia era precisamente el máximo permitido.
Estos resultados muestran que incrementar considerablemente el salario no constituía una práctica excepcional. Era una estrategia extendida entre trabajadores que buscaban mejorar su jubilación mediante aportaciones voluntarias.
Según las estadísticas del propio IMSS, en septiembre de 2026 había 259,071 personas aseguradas mediante la continuación voluntaria. Esta cifra corresponde a quienes participan en el esquema, no a trabajadores que necesariamente perderán beneficios con el nuevo acuerdo.
El conflicto entre el acuerdo y la ley
El artículo 218 de la Ley del Seguro Social establece que los trabajadores pueden continuar voluntariamente cotizando con el último salario registrado o uno superior. El artículo 65 del reglamento desarrolla ese derecho y permite elegir un monto mayor hasta el máximo legal. Por su parte, el artículo 66 contempla la posibilidad de cubrir periodos anteriores a la solicitud.
Ninguna de esas disposiciones fue reformada antes de que el Consejo Técnico impusiera las restricciones. El Instituto modificó mediante un acuerdo administrativo las condiciones de acceso a una modalidad regulada por normas de mayor jerarquía.
El abogado laboralista Ricardo Martínez Rojas, del despacho De La Vega & Martínez Rojas, cuestionó la legalidad de la decisión y sostuvo que las restricciones requieren una reforma legislativa. La controversia podría llegar a los tribunales mediante impugnaciones de trabajadores afectados.
También Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, declaró que cualquier modificación legal o constitucional debe pasar por el Congreso.
Qué ocurrirá con quienes ya están inscritos
El acuerdo establece que las personas incorporadas antes del 22 de octubre conservarán las condiciones actuales hasta concluir el periodo contratado. También garantiza el reconocimiento de las semanas y los salarios por los que efectivamente pagaron.
Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre quienes necesitan renovar su contratación, reingresar después de una baja o continuar cotizando durante varios años. El documento contempla que las nuevas incorporaciones de quienes concluyan su periodo contratado estarán sujetas al límite salarial, pero no precisa todas las situaciones que pueden presentarse durante la transición.
Por ello, quienes ya participan deben conservar sus comprobantes, revisar su historial de semanas cotizadas y confirmar con el IMSS las condiciones específicas de su aseguramiento antes de realizar cambios o suspender pagos.
Restricciones inmediatas, estudio financiero pendiente
El IMSS sostiene que la actualización busca fortalecer la Modalidad 40 y prevenir prácticas de simulación laboral. La Auditoría Superior de la Federación identificó problemas administrativos durante 2024, entre ellos 270 inscripciones y 129 reingresos en los que el Instituto no acreditó el cumplimiento de uno o más requisitos. El organismo auditor también documentó deficiencias en los registros y controles internos, pero no calificó como irregular la elección de salarios elevados que permitían la ley y el reglamento.
Mientras las restricciones ya entraron en vigor, el Consejo Técnico concedió seis meses a la Dirección de Finanzas para analizar las consecuencias de la Modalidad 40 sobre las finanzas institucionales. Después, la Dirección Jurídica dispondrá de hasta otros seis meses, contados desde la recepción de ese análisis, para coordinar una propuesta de modificación normativa.
El acuerdo califica las medidas como temporales, sin establecer una fecha definitiva para retirarlas. El IMSS deberá resolver cómo aplicará las nuevas reglas a quienes ya tienen un plan de retiro en marcha y justificar jurídicamente por qué limitó la Modalidad 40 mediante un acuerdo administrativo cuando la Ley del Seguro Social continúa reconociendo la posibilidad de cotizar con un salario superior.
