Saber inglés sigue abriendo empleos

Candidata participa en entrevista de trabajo donde el dominio del inglés forma parte de la evaluación laboral.

La IA facilita traducciones y textos, pero las empresas todavía evalúan la capacidad de conversar, negociar y trabajar directamente en otro idioma.

En plena expansión de traductores automáticos y herramientas de inteligencia artificial capaces de redactar correos, resumir documentos o mantener conversaciones en varios idiomas, hablar inglés conserva peso en el mercado laboral mexicano. Para determinados puestos, entenderlo no basta: las empresas necesitan comprobar que el candidato puede utilizarlo durante una entrevista, reunión o conversación con un cliente.

Computrabajo advierte que esta capacidad mantiene especial relevancia cuando el puesto exige contacto con clientes, equipos o compañías internacionales. El idioma aparece como requisito en vacantes de áreas tan distintas como tecnología, ingeniería, ventas, administración, logística y atención a clientes.

El escenario también modifica la forma de prepararse para buscar trabajo. Memorizar reglas gramaticales o declarar “inglés avanzado” en el currículum puede servir de poco cuando el reclutador cambia de idioma durante la entrevista y espera una respuesta inmediata.

Inglés para el trabajo, no para el examen

La recomendación inicial de Computrabajo consiste en conocer el nivel real antes de postularse a una vacante que exige inglés. Una referencia ampliamente utilizada es el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), que divide el dominio de un idioma en seis niveles: A1, A2, B1, B2, C1 y C2.

La clasificación no mide únicamente cuánto vocabulario conoce una persona. En un nivel B1, por ejemplo, alguien puede desenvolverse en situaciones habituales y comunicarse sobre temas relacionados con el trabajo; en B2 ya puede interactuar con mayor fluidez y abordar asuntos técnicos de su especialidad. Los niveles C1 y C2 corresponden a un manejo avanzado.

Para tener una referencia antes de enviar solicitudes de empleo, Computrabajo propone utilizar evaluaciones como EF SET (EF Standard English Test). La plataforma ofrece pruebas gratuitas cuyos resultados se alinean con los niveles del MCER y permite obtener un certificado que puede incorporarse al currículum o al perfil de LinkedIn.

El resultado, sin embargo, debe entenderse como una referencia de competencia y no como sustituto automático de certificaciones específicas que determinadas empresas, universidades o instituciones puedan exigir.

Practicar lo que ocurrirá en una entrevista

La segunda recomendación consiste en llevar el aprendizaje a situaciones laborales reales. Una persona que aspira a un puesto tecnológico, por ejemplo, obtiene más provecho si además de estudiar gramática puede explicar en inglés un proyecto, describir un problema técnico o responder preguntas sobre su experiencia profesional.

Lo mismo ocurre en ventas, administración o atención a clientes. Simular entrevistas, reuniones, presentaciones y conversaciones relacionadas con el puesto permite detectar dificultades que difícilmente aparecen cuando el aprendizaje se limita a ejercicios escritos.

La práctica cotidiana completa ese entrenamiento. Escuchar podcasts, leer noticias, ver contenidos y utilizar aplicaciones configuradas en inglés aumenta la exposición al idioma sin convertir cada sesión en una clase formal.

La IA ayuda, pero no hace la entrevista

La inteligencia artificial introdujo una diferencia considerable. Actualmente es posible traducir un correo, revisar la gramática de un documento o preparar una respuesta en inglés en cuestión de segundos. El problema aparece cuando la comunicación ocurre en tiempo real.

Una entrevista laboral, una videollamada con un cliente o una reunión con compañeros de otro país deja poco espacio para depender permanentemente de un traductor.

“La IA facilita cada vez más la traducción, pero hay habilidades que siguen dependiendo de la interacción directa. En una entrevista, una reunión o una conversación con un cliente, poder comunicarse en inglés de manera natural permite generar confianza, comprender mejor el contexto y convertirse en un profesional más competitivo”, explicó Alejandra Martínez, responsable de Estudios del Mercado Laboral de Computrabajo México.

La propia evolución del empleo refuerza esa combinación de capacidades. Computrabajo encontró, al analizar más de 1.3 millones de vacantes publicadas durante 2025, que comunicación efectiva, proactividad, trabajo en equipo y adaptación figuraron entre las competencias más solicitadas por las empresas.

El inglés puede funcionar entonces como una herramienta adicional para ejercer esas habilidades en organizaciones que operan más allá del mercado mexicano.

Mentir sobre el nivel puede salir caro

La última recomendación de Computrabajo toca un problema frecuente en los procesos de contratación: exagerar el dominio del idioma.

Si el inglés todavía está en desarrollo, la plataforma aconseja declararlo con claridad y explicar qué se está haciendo para mejorarlo. Presentarse como bilingüe o asegurar un nivel avanzado que no puede sostenerse durante una conversación expone al candidato desde el primer contacto.

La alternativa es más concreta: identificar si el nivel actual es A2, B1, B2 o superior, practicar situaciones directamente relacionadas con la profesión e incorporar el inglés a la rutina diaria.

Las herramientas de IA pueden acompañar ese proceso y facilitar el aprendizaje, pero todavía existe una diferencia entre traducir una respuesta y poder sostenerla frente a un reclutador, un compañero o un cliente. En los empleos donde esa conversación forma parte del trabajo, mejorar el inglés continúa ampliando las oportunidades laborales.