La editorial combate una multa superior a $500,000 y restricciones a una investigación de Karla de la Cuesta sobre el caso Trevi-Andrade.

Penguin Random House demandó ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa la nulidad de una resolución del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) que, según denunció en un comunicado, impide distribuir Todo a la luz, de Karla de la Cuesta, bajo amenaza de nuevas sanciones. La editorial acusa al organismo de censurar una investigación periodística mediante una prohibición de utilizar el nombre y el rostro de Gloria Trevi, incluso con fines informativos.
La resolución, fechada el 27 de julio de 2026, impone una multa superior a $500,000 y advierte sanciones diarias adicionales si continúa la distribución del libro, de acuerdo con la empresa. Su impugnación plantea un conflicto que alcanza al trabajo de periodistas y escritores: el uso de la protección de la imagen para restringir publicaciones sobre personas involucradas en asuntos de interés público.
“Desde que publicamos nuestro primer libro en 1959, nunca habíamos recibido una orden de censura tan contundente, amplia y agresiva contra las libertades informativas”, señaló la editorial.
El expediente detrás de Todo a la luz
La obra revisa el expediente penal en el que Gloria Trevi obtuvo una absolución. Según la descripción de Penguin Random House, Karla de la Cuesta reunió testimonios de más de diez víctimas, contrastó fuentes periodísticas y criterios judiciales, cuestionó la valoración de las pruebas y señaló posibles conflictos de interés. La autora también relató su experiencia como sobreviviente de explotación sexual y laboral dentro de la organización dirigida por Sergio Andrade.
La editorial sostiene que el nombre de la cantante aparece porque es uno de los sujetos centrales de la investigación y que las dos fotografías utilizadas proceden de archivos hemerográficos, previamente difundidas durante la cobertura del proceso. Esos elementos forman parte de su defensa del carácter informativo de la publicación.
La absolución de Trevi es un antecedente expreso del libro. La controversia actual gira en torno a los límites para publicar una revisión crítica de aquel expediente y emplear imágenes de una de sus protagonistas.
La excepción periodística que invoca Penguin
El artículo 74 del Reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor contempla que utilizar la imagen de una persona sin autorización no constituye la infracción comercial prevista en el artículo 231, fracción II, cuando responde a fines informativos, periodísticos o al ejercicio de la libertad de expresión.
Penguin Random House acusa al IMPI de omitir el análisis de esa disposición, pese a que constituyó un argumento central de su defensa. También sostiene que el instituto dejó sin estudiar 17 páginas de razonamientos sobre el interés público del libro y negó su carácter periodístico, aunque reconoció que contiene una investigación documentada con testimonios.
La editorial señala, además, un cambio de criterio dentro del propio procedimiento. En septiembre de 2024, afirma, el IMPI levantó una prohibición cautelar al reconocer la relevancia pública de Trevi y la afectación que impedir la circulación de la obra causaría al derecho de la sociedad a recibir información. Según la empresa, la resolución definitiva revirtió esa valoración sin explicar suficientemente el motivo.
La Corte ya examinó un conflicto semejante
Entre los antecedentes que invoca la defensa está el amparo directo 3/2011, relacionado con Los demonios del Edén, de Lydia Cacho. En ese expediente, la Suprema Corte concedió el amparo a la periodista y a Random House Mondadori y ordenó emitir una nueva sentencia que las absolviera de las pretensiones reclamadas.
La resolución desarrolló criterios para examinar la relación entre información privada e interés público, así como la proporción entre la afectación a la intimidad y la relevancia de lo publicado. También advirtió sobre el riesgo de que los jueces sustituyan a la prensa al decidir qué información merece difundirse.
Otro expediente mencionado por la editorial, el amparo directo en revisión 2808/2025, distingue entre usos informativos de una imagen y su explotación comercial o promocional sin justificación de interés público. Penguin Random House sostiene que el IMPI citó parcialmente ese criterio y omitió los elementos favorables a su defensa. La aplicación de estos antecedentes al libro forma parte de la controversia que busca llevar ante el tribunal.
Por su parte, Gloria Trevi manifestó ante medios que respalda la libertad de expresión, pero rechaza la difusión de información que considera falsa. En declaraciones recogidas por Infobae el 10 de septiembre, dijo que no había revisado personalmente el libro y que dejó el asunto en manos de sus abogados.
Multas que pueden desalentar investigaciones
Para la editorial, la combinación de restricciones y sanciones económicas puede desalentar nuevas investigaciones: autores y editores tendrían que considerar el riesgo de multas por identificar a las personas sobre las que informan. Su advertencia es que la protección de la imagen termine funcionando como una exigencia de autorización de los propios sujetos investigados.
La empresa anunció que combatirá la resolución y que dará vista a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Ese anuncio no significa que dichas instancias hayan admitido un asunto o emitido una determinación.
Penguin Random House anunció que combatirá la resolución ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y llevará el caso a conocimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. La editorial advierte que condicionar una investigación al consentimiento de sus protagonistas les daría poder para impedir su publicación.
