La solidaridad selectiva de la 4T

AMLO, su comadre en La Jornada y una colecta opaca para Cuba con dinero público de fondo

15 de marzo de 2026.- Apenas cinco días después de que La Jornada publicara en primera plana el manifiesto “El destino de Cuba no nos es ajeno”, el expresidente Andrés Manuel López Obrador irrumpió desde su supuesto “retiro” con un tuit que ya supera los 2.7 millones de vistas. En él invita a todos los mexicanos a depositar dinero en la cuenta Banorte 1358451779 (CLABE 072180013584517792) de la Asociación Civil Humanidad con América Latina para comprar “alimentos, medicinas, petróleo y gasolina” al régimen cubano.

En tono emotivo cita a Lázaro Cárdenas y habla de “exterminio” por parte de Estados Unidos. Pero detrás de su retórica humanitaria hay una red de poder muy concreta: un periódico que recibió 1,596 millones de pesos en publicidad oficial durante el sexenio de AMLO, que sigue siendo beneficiado bajo Claudia Sheinbaum y cuya directora general es comadre del expresidente.

El manifiesto: un desplegado que firma todo el periódico oficialista

El 10 de marzo de 2026, en la sección Política de La Jornada, apareció el texto completo firmado por más de 200 personas. El documento, titulado “El destino de Cuba no nos es ajeno”, denuncia el “criminal cerco” estadounidense y llama a la solidaridad activa. Sus responsables son la escritora Laura Esquivel y Carlos Pellicer López, pero el directorio lo encabeza Carmen Lira Saade, directora general del diario desde 1996.

Entre los firmantes no hay únicamente intelectuales de izquierda (Elena Poniatowska, Enrique Semo, Ignacio Ramonet, Enrique Dussel Peters, Jesusa Rodríguez), aparece todo el organigrama del periódico: directorio completo, columnistas (Julio Hernández López, Carlos Fernández-Vega, Enrique Galván Ochoa), reporteros de todas las secciones, moneros (El Fisgón, Rocha), fotógrafos, editores, diseñadores y hasta el área de sistemas. Es, literalmente, el periódico entero firmando como “ciudadanos”.

El texto culmina con un respaldo explícito al gobierno actual: promete “respaldar al gobierno de México, que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ante cualquier represalia” y da la cuenta bancaria de la Asociación Civil, registrada como donataria autorizada ante el SAT.

Vínculo personal y financiero a la luz del sol

Carmen Lira Saade no es una directora cualquiera. Es comadre de López Obrador (madrina de bautizo de uno de sus hijos) y durante el sexenio 4T convirtió La Jornada en uno de los tres medios más beneficiados con publicidad oficial federal. Según informes de Artículo 19 y Política Colectiva, La Jornada (a través de Demos Desarrollo de Medios) acumuló 1,596 millones de pesos entre 2019 y 2024, sólo superada por Televisa.

Aunque bajo Claudia Sheinbaum el gasto federal total en publicidad se desplomó (subejercicio drástico y recorte a medios críticos), los aliados históricos como La Jornada siguen en la lista privilegiada, su tajada del pastel no se redujo. El patrón se mantiene: se castiga a quienes critican y se premia a quienes aplauden.

El manifiesto y la colecta no son una iniciativa espontánea de “ciudadanos”; surgieron del medio que más ha vivido del erario de la 4T y cuya directora mantiene un lazo familiar directo con AMLO.

Cinco días y cero transparencia

La Asociación Civil Humanidad con América Latina abrió la cuenta específicamente para esta campaña. Hasta hoy, 15 de marzo de 2026, no existe un solo reporte público de cuánto se ha recaudado, quién donó, ni cómo se comprarán los insumos. No hay página web de la A.C., no hay rendición de cuentas en redes de La Jornada ni comunicado del SAT más allá del registro como donataria.

Los replies al tuit de AMLO ya lo advierten: “¿Otro fideicomiso?”, “¿No se van a robar el dinero como con el del terremoto?”, “¿Para Cuba sí y para los hospitales mexicanos no?”. Críticas duras, pero comprensibles. Mientras México arrastra problemas de desabasto de medicinas, violencia y pobreza heredados del sexenio anterior, el expresidente prioriza una colecta para un régimen que lleva décadas en crisis por sus propias políticas.

¿Solidaridad u operación política desde el retiro?

El tuit de AMLO no es el acto aislado de un jubilado. Es la amplificación masiva de una iniciativa coordinada desde el núcleo duro de la 4T: el periódico que sigue recibiendo recursos públicos del gobierno de Sheinbaum, dirigido por su comadre y que explícitamente ofrece respaldo a la presidenta. La cuenta bancaria es privada, los movimientos invisibles y el destino de los fondos (¿llegarán realmente a plantas eléctricas o se quedarán en intermediarios?) queda en manos de quienes firmaron el desplegado.

Esta no es la primera vez que la izquierda mexicana usa la “solidaridad internacional” como cortina de humo. Pero sí es la más descarada: un expresidente que gobernó seis años con opacidad en fideicomisos ahora pide dinero a los mismos mexicanos que pagaron su publicidad oficial para sostener a otro gobierno autoritario.

Mientras tanto, en México faltan medicinas, los hospitales siguen colapsados en varias regiones y el narco cobra factura diaria. Pero para Cuba, siempre hay tiempo y cuenta Banorte.

La Asociación Civil promete “humanidad”. Hasta ahora solo entrega opacidad y un recordatorio incómodo: en la 4T, la solidaridad comienza y termina en el mismo círculo de poder.